viernes, 1 de agosto de 2014

¡FUERA TÓXICOS!! PARTE 2...¿CÓMO PUEDO DESINTOXICARME?

Existen diversos factores que influyen sobre qué hacer ante una persona tóxica o una relación. El principal es si esa persona de manera obligada tiene que permanecer en tu esfera personal o profesional (es un compañero de trabajo y vas a tener que convivir con él, es alguien de tu familia política, etcétera), o si por el contrario, puedes decidir si mantener o no el contacto con dicha persona:
-“Enemigo que huye…” Siendo realistas, hay muchas personas tóxicas que no perciben ni sienten la necesidad de cambiar. Para ellos y ellas, la verdad y la realidad son aquello que perciben, y tú eres el que está en un error sobre su actitud. Si te has encontrado con una persona así y sientes que te afecta anímicamente…distánciate lo máximo posible.
-“Cuando digo no, es no”. Lo decíamos más arriba, se puede ser tóxico para unas personas y no para otras. Eso depende de la interacción; quizás tú has permitido que rebase unos límites donde otras personas han frenado anteriormente. Si te sientes con angustia, ansiedad, ira por tu relación con alguien, escucha más a tu interior y respétalo. Quizás no es necesario desconectar del todo, pero sí poner ciertas barreras donde antes no las había.
-“Yo…oigo llover”. El aislamiento de un ambiente tóxico parece una utopía; sin embargo, a veces puede ser posible. Buscar estrategias para “contaminarse” lo menos posible (por ejemplo, en un trabajo, salir a desayunar aparte de los que crean malos conflictos, cambiar de tema de manera evidente si no se quieren escuchar rumores maledicentes, etcétera) puede ser efectivo, al menos en parte. Cuanta más independencia e indiferencia se logre hacia estas dinámicas, más rápido se cansará el tóxico al ver que no produce resultado.
-“Si quieres ayuda, cuenta conmigo”. Si alguna persona de tu entorno toma conciencia de que alguna de sus conductas es dañina para los demás y quiere modificarla, sugiérele ayuda profesional, o ayúdalo si puedes. Nunca es tarde para cambiar. (aunque un típico tóxico diría: “¡las personas jamás cambian!”)
-No hagas tuya la toxicidad. Piensa que las dificultades las tiene la otra persona, no tú. Intenta independizarte emocionalmente de ello; tú te conoces, sabes cómo eres. No creas lo que te digan los demás si percibes que va con intención de herir. No te empapes con el veneno, no eres tú el que tiene el problema, asi que no lo adoptes como tuyo. Toma medidas y sal de esa situación.
Por difícil que resulte, por “contaminado” que te sientas, se puede revertir la situación o cortar con ella. Aprende a identificar a esas personas o situaciones y toma medidas por tu salud emocional, a la cual muchas veces no prestamos tanta atención como a la física, siendo, como poco, igual de importante para nuestra felicidad. Asi que…¡desintoxícate a conciencia! ¡sed felices!



No hay comentarios:

Publicar un comentario